Todo sobre el asma, maneras de evitarlo

 

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EL ASMA es un mal que se encuentra extendido por todo el mundo. Sin embargo, no se sabe mucho sobre el asma, sobre todo los que no la padecen. Muchas veces ni siquiera los propios asmáticos saben lo que les sucede, y esto puede crear una ansiedad que lo único que hace es agravar su estado.

¿Qué es el asma?

 El aire entra en los pulmones a través de los bronquios y bronquiolos. En el caso de muchos asmáticos, ciertas reacciones alérgicas sensibilizan extremadamente estos conductos. Puede que los músculos de las paredes bronquiales y bronquiolares se contraigan, la mucosa que reviste los conductos se hinche y las glándulas que se encuentran en sus paredes produzcan un exceso de moco.

 El resultado es un estrechamiento de estos conductos, lo que hace que, lógicamente el asmático tenga dificultades para respirar.

¿Qué provoca un ataque de asma?

 Puede ser una infección, un estado de tensión emocional o una grave reacción alérgica. Sin embargo, una vez que se manifiesta un ataque de asma, puede haber varios antígenos o sustancias específicas que produzcan una sensibilidad extrema en los bronquios.

Cómo evitar ataques

Hay muchas cosas que irritan los pulmones y que pueden provocar un ataque de asma al enfermo. Trate de evitar el contacto con las siguientes sustancias.

  • Humo del tabaco: No fume y evite las habitaciones cargadas de humo.

  • Polvo: Trate de evitar zonas cerradas y con polvo, así como actividades que levanten polvareda. Si su trabajo le pone en contacto con mucho polvo, piense seriamente en cambiar de empleo.

Limpie el dormitorio todos los días.

  • Con un paño humedecido en agua o aceite, limpie el polvo de los muebles, la parte superior de las puertas, los marcos y los alféizares de las ventanas

  • El dormitorio debe ventilarse bien y a continuación cerrar las puertas y ventanas por lo menos tres o cuatro horas antes de que la persona se acueste.

  • El colchón, las mantas y las almohadas no deben estar hechos de materiales alergenos y deben airearse con regularidad, a ser posible al sol.

  • Una cosa más. No permita animales en el dormitorio. Y si hay el más mínimo indicio de que usted es alérgico a su animal de compañía, búsquele otro hogar, o, por lo menos, manténgalo siempre fuera de la casa.

 

  • Temperatura y humedad: Cambios repentinos de temperatura y demasiado calor o demasiado frío pueden provocar un ataque de asma. Lo ideal es que el ambiente esté un poco húmedo y a una temperatura ligeramente caliente.

  • Tensión emocional y fatiga: Cualquiera de estos dos factores pueden provocar un ataque de asma.

    • Alimento: Las alergias a ciertos alimentos pueden provocar ataques de asma, sobre todo en los niños o adultos que empezaron a tenerlos durante su infancia. Incluso se puede sospechar de alimentos tan comunes como la leche, los huevos y los cereales.

    • Ejercicio: A veces un esfuerzo excesivo es el causante de un ataque de asma, que suele producirse una vez terminado el ejercicio. Si eso es lo que a usted le sucede, evite los ejercicios que requieren derroches repentinos de energía —como el squash— y pruebe un tipo de ejercicio más gradual, como la natación o el ciclismo. El utilizar un broncodilatador (medicamento que alivia la congestión bronquial) antes de cualquier actividad vigorosa, puede servirle de ayuda.

    • Infección: Infecciones respiratorias de poca importancia, como un resfriado o una gripe, a menudo provocan ataques de asma o empeoran la sintomatología, y cuando hay presente una infección, no siempre es efectiva la medicación que se toma normalmente para aliviar el asma.

    Otras sugerencias

    • Evite los sótanos y edificios húmedos y mohosos.

    • No rastrille ni queme hojas ni hierba seca.

    • Desinfecte o destruya cualquier artículo mohoso.

    • No tenga plantas dentro de casa ni amontone en el jardín hojas u otros desechos orgánicos para que se conviertan en abono.

    • Desinfecte las zonas de la casa que tengan moho.

    • Se pueden utilizar fármacos —como la cromolina sódica y los esteroides—, así como varios tipos de broncodilatadores. Por supuesto, cabe la posibilidad de que los medicamentos produzcan efectos secundarios, en cuyo caso el médico podría recomendar otros tratamientos.

     

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